Esencias de gemas de los siete rayos

Para que las fuerzas del alma se asienten adecuadamente en el plano físico, deben tener un punto focal. Los cristales son este punto focal, porque están en constante estado de resonancia.

  • Diamante
  • Zafiro
  • Esmeralda
  • Jaspe
  • Topacio
  • Rubí
  • Amatista

Marion Leigh preparo las esencias de gemas usando el mismo método, de infusión solar con el que hacia las esencias florales. Estas esencias son diferentes de las flores porque su objetivo es ser eficaces para limpiar los nadis, los tubos o conductos que forman el funcionamiento del cuerpo etérico sutil, y retirar la negatividad que puede impedir el flujo de la fuerza de vida hacia los chacras.

Las gemas y los cristales mantienen un alineamiento espiritual natural con los campos electrónicos. Pueden considerarse depósitos de pura energía radiante. Sus rayos concentrados influyen en la actividad celular a nivel atómico. Su efecto es similar, por ejemplo, al de los rayos infrarrojos, rayos de baja frecuencia que generan una sensación de calor elevando la velocidad de vibración atómica y moderando el sistema endocrino.

Al crear orden y estabilidad, las esencias de gemas ayudan a regular nuevas cualidades y energías en la persona que las toma. Pueden facilitar o aumentar la capacidad curativa de las esencias florales.

Los siete rayos son corrientes de energías que emanan de fuentes cósmicas y se distribuyen en nuestro sistema solar a través de constelaciones y planetas. Son el origen de toda existencia en el sistema solar, incluyendo la humana. El rayo principal del sistema solar es el segundo rayo de amor y sabiduría, del cual los otros seis rayos son, de hecho, subrayos. El amor es la principal cualidad que se está desarrollando en nuestro esquema. Cada rayo expresa un tipo particular de fuerza o energía.

Los rayos constituyen las energías fundamentales de todas las formas y ponen el énfasis en sus cualidades diferenciadoras -la vibración, el color y la nota que la fuerza exhibe- más que en el aspecto de la forma manifestada. A través de su energía diferenciada, el rayo determina la cualidad de la naturaleza astral/emocional y gobierna la mente. Además, dota de características y condiciones físicas a la distribución de energías a través del cuerpo etérico y el sistema de chacras. El rayo predispone a la persona a tener ciertos puntos fuertes y débiles.

El rayo del alma se manifiesta como las energías sutiles del yo superior o verdadero, que guía e influencia a la persona desde dentro a través de sus cuerpos de expresión: un cuerpo físico/etérico, un cuerpo emocional y uno mental. Cada uno de estos vehículos está gobernado por un rayo u otro. La combinación de los distintos rayos es lo que nos distingue y la razón por la que todos somos diferentes.

Esencias Florales de Findhorn

Comparte este artículo

Entradas relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba