Aceite esencial de lavanda (Lavandula angustifolium)

La lavanda goza de numerosisimas propiedades y está considerada la esencia más versátil. Por sus múltiples utilizaciones, conviene tenerla siempre a mano para cualquier eventualidad.

El nombre deriva del latín lavare y, de hecho, los romanos la usaban para sus prácticas de abluciones. Es muy conocido su poder antitóxico y antivenenoso, por lo que en la actualidad los cazadores, cuando una víbora muerde a uno de sus perros, cogen un poco de lavanda, la aprietan entre sus dedos para liberar la esencia y la frotan en el lugar de la mordedura para inhibir el veneno.

Se colocan saquitos de tela lleno de flores de lavanda entre las sábanas para armonizarlas y preservarlas de las polillas. Esta práctica tradicional tiene en su base un significado muy profundo: la lavanda es una planta para las mujeres, que tradicionalmente se creía muy beneficiosa para los primeros años del matrimonio (se colocaban flores de lavanda entre las sábanas de lino de ajuar de la esposa). Estas ayudaban a la personalidad femenina, aún inmadura, a superar el temor a las relaciones sexuales. Por esta razón, la utilización de flores se consideraba conveniente para las prometidas, a menudo muy jóvenes.

La lavanda, planta bajo el influjo lunar, planeta típicamente femenino, refuerza el ego de la mujer y estabiliza la excesiva emotividad. El sistema nervioso se encuentra bajo el control de la Luna y, por ello, la lavanda es por excelencia una esencia que actúa sobre la psique y la reequilibra, tanto si necesita disminuir un exceso de excitabilidad, como para remediar la depresión o la melancolía, en cuyo caso ejerce un efecto tonificante y estimulante. Pero la función y las sustancias del cerebro están gobernados también por Mercurio que, en desequilibrio, provoca estrés debido al trabajo, inquietud, falta de serenidad y agitación constante. La lavanda, planta mercurial, está muy indicada para todos los desequilibrios energéticos, como nerviosismo, estrés, debilidad y en las somatizaciones derivadas: insomnio, hipertensión, cefalea, palpitaciones, donde desarrolla una acción esencialmente equilibrante. Por la noche, masajear unas gotas en la nuca y en las sienes o rociar la almohada con unas gotas ayudan a conciliar el sueño. Según los antroposóficos, añadir unas gotas de esencia al agua del baño ayuda a restablecer el contacto entre el cuerpo físico, el etéreo y el astral. 

En otros términos, reintegra las distintas percepciones que proceden del mundo espiritual y emotivo, con las percepciones corporales cuando una persona pierde el contacto consigo misma y abusa de sus propias energías físicas, o cuando está desorientada.

La lavanda también es un símbolo de renacimiento y por ello suaviza el carácter y ayuda a eliminar las contradicciones. Se dice que crea un Aura particular de magnetismo que conduce al individuo hacia energías externas favorables.

Es ligeramente anestésica, tiene propiedades antisépticas y microbicidas, estimula la producción de glóbulos blancos y, por ello, es útil contra el desarrollo de infecciones.

Es antiespasmódica, calma los dolores menstruales y estimula la menstruación. Facilita la digestión, combate los cólicos y el meteorismo, sobre todo de origen nervioso. Alivia los dolores musculares: durante el parto, si se masaje a en la región lumbar, alivia los dolores y facilita las contracciones, además de tener un efecto calmante.

En caso de conmoción, desvanecimiento o insolación, si se efectúa un masaje en las sienes y bajo las cavidades nasales, ayuda a la recuperación. Por sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias y cicatrizantes, unidas a su gran tolerancia, se utiliza muy a menudo, para los cuidados de la piel: tras una exposición solar excesiva si se mezcla con leche calmante o con aceite para después del sol y después se unta sobre la piel, previene y calma las quemaduras, desinfecta las heridas y facilita la cicatrización: actúa contra las picaduras de los insectos, quemaduras y micosis. 

Puede aplicarse en cualquier tipo de piel. Combate la seborrea y puede acentuar el crecimiento del pelo en caso de alopecia. 

Ya hemos hablado de su poder de inhibición de las sustancias venenosas de insectos o serpientes, por lo que puede ser útil llevar un poco consigo durante las excursiones por la montaña o por el campo y aplicar de forma inmediata en la parte herida (por supuesto, en caso de mordedura de víbora hay que acudir rápidamente al médico). Junto al aceite esencial de manzanilla, es muy útil para los niños, con masajes como mediante fricción (previamente mezclada con aceite de germen de trigo o de almendras), vaporizada en el aire o rociando una o dos gotas en la almohada.

Planetas regidores:

Mercurio y Luna.

Propiedades e indicaciones energéticas:

  • Aporta armonía y equilibrio, relaja, tranquiliza, apacigua las emociones, el nerviosismo, la ansiedad, la hiperemotividad, las fobias, los miedos, las tensiones nerviosas y los trastornos del sueño.
  • Limpia y purifica desde el punto de vista físico y energético. 
  • Ayuda a superar los esquemas educativos, a aceptar la individualidad y encontrar la orientación de uno mismo.
  • Conduce el respeto de uno mismo.
  • Favorece la inspiración.

Apoyo espiritual:

Integrado – sobrecogido

No puedes depender de tu buen juicio cuando se desborda la imaginación. 

Planifica, aclara e integra.

 

Aromaterapia Energética

pepabenitez.com

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